El Pronóstico de Apollyon

“Tienen colas parecidas a escorpiones, y aguijones; y en sus colas está su poder para hacer daño a los hombres por cinco meses. Tienen sobre ellos por rey al ángel del abismo, cuyo nombre en hebreo es Abadón, y en griego se llama Apolión. El primer ¡ay! ha pasado; he aquí, aún vienen dos ayes después de estas cosas.”

Apocalipsis 9: 11

 

Se acerca el 2025 y con ello, el fin del mundo. El periodismo como hoy lo conocemos para entonces habrá cambiado.

El Parlamento Holandés encomendó al Fondo de Periodismo de su país en el año 2015, hacer una investigación para responder a la pregunta: ¿Cómo será el futuro de los medios de comunicación para el 2025? Para ello, se recabaron opiniones de unos 150 expertos multidisciplinarios de diferentes partes del mundo y, como el futuro es incierto, se pronosticaron cuatro escenarios resultantes en los que los medios de comunicación pudieran transmutar. Este reportaje trata de uno de ellos.

Un puñado de manzanas.

Este es el segundo de los escenarios resultantes de dicha investigación publicados en el sitio journalism2025.com, titulado Un puñado de manzanas. Un mundo dominado por la tecnología y donde las redes sociales controlan a los escasos grupos periodísticos existentes.

Este es el escenario. Ahora cabe preguntarse, ¿cómo podría funcionar ante un evento catastrófico de carácter global? Y este es mi pronóstico. Antes de que llegue el 2025 escribo las insanias de un hombre cualquiera.

Para todos ustedes que viven en el ahora, El Pronóstico de Apollyon.

 

 

I.- El infierno son los otros – Los últimos que quedan

 

Después de tanto tiempo de espera, el 23 de septiembre del 2025 los tres titanes del último Tártaro: New Times World, El Globo y El Tiempo se reunieron en Ginebra para presenciar cómo se enciende el nuevo Colisionador de Hadrones, y por primera vez, transmitirlo a nivel mundial.

De cada una de las grandes cadenas se mandó a un corresponsal para que cubriera el acontecimiento. De New Times World de E.U., debía esperarse, escogió al periodista Kevin Moore para esta oportunidad. Éste llevó consigo al modelo del Hal 10000 fabricado específicamente para trabajos en tiempo real. Una esfera plateada y flotante con una pequeña cámara en la parte frontal capaz de captar toda imagen, grabarla y transmitirla al momento.

El Globo, de España, mandó a Mauricio Escalante y El Tiempo, de México, consiguió a Adán González para cubrir el hecho. De igual manera, poseían modelos de robot similares aunque de versiones anteriores. Los tres, sentados en una silla dentro de una sala, esperaron a que les dieran las indicaciones para empezar a transmitir. Portaban chalecos con sus respectivos nombres de acuerdo a la prensa  que les correspondían, por ende, ni uno sólo se volteaba a ver. Intentaban perder su mirada a diferentes partes de la habitación.

Hasta que Kevin irrumpió:

-Muy bien, no hace falta decirlo pero la tensión se huele por todos lados. Sé que los tres esperamos ansiosos cubrir la noticia, pero sean congruentes por favor, New Times World sigue liderando como el periódico más leído y no podemos dejar que los tres generemos la misma noticia al mismo tiempo.

-¿Lo dice Kevin Moore, el principal sospechoso de fraudes cometidos contra El Globo? Por favor, si tu periódico fuera sincero aceptarías que mucha de la información que usas para tu portal es hackeada de nuestro sistema.

-¿No me digan, El Globo y New Times World pelean por conocer quién de los tres tiene el privilegio de cubrir esta nota? ¿Qué les hace creer que ustedes son los más indicados? Creo que ambos son fraudulentos.

 

 

-Tú cállate México, no tienes mucha oportunidad que digamos viniendo de un periódico tan de baja categoría, todos saben que figuras en el tercer lugar de todos aquí. – Sentencia Kevin cruzando las piernas. Mientras, se coloca en los labios una especie de cigarro holográfico emergente de una tarjeta de cristal que sacó de su bolsillo.

-Pero miren estas cuatro paredes. ¿A alguien no le recuerda que estemos recreando una escena tipo “A puerta cerrada”? –Menciona Mauricio irrumpiendo con una carcajada.

-En “A puerta cerrada” eran cuatro personajes. – Corrige Kevin.

-¡Entonces digamos que el cuarto personaje es el chingado Facebook! Jamás creí que medios como nosotros dependiéramos de este tipo de redes sociales para sobrevivir… y mírenos, peleamos para llevar la primicias a plataformas creadas por jovencitos graduados en Harvard. –Exclama Adán levantándose de su silla, estresado–

-¿Y hay algún problema con eso? De algo hay que comer.

-Tú no eres más que una marioneta creada por tu propia compañía. Sólo debes lucir bien y hablar todo lo que ellos te digan, letras tras letra. Sólo eres un personaje vergonzoso. El documental “Los 15 motivos para leer New Times World antes que los demás” no era más que una sucia estrategia de desprestigiar mi periódico. Por miles de razones El Tiempo es el mejor medio que se tiene actualmente. ¿Sabes qué, Kevin Moore? Puedes quedarte con la primicia de esta tontería, yo no pienso rebajarme por unas monedas para venir a pelear con los últimos corresponsales que quedan.

-¿Qué quieres decir? ¿Te vas a casa, mi querido mexicanito?

-No jodas Kevin, aunque eres el más popular de nosotros, creo que este tipo tiene razón. No vale la pena pelear por una noticia. Si uniéramos fuerzas haríamos un trabajo espectacular. Piénsalo, el mejor trabajo que ni El Tiempo, ni El Globo ni mucho menos New Times World habrían hecho jamás. Una noticia tan única que llevaría sólo nuestros nombres, ya no más la etiqueta de ninguna de estas grandes franquicias.

Entonces, un hombre entra la sala. Vestía bata blanca con las reconocidas siglas del GCH grabadas en él: El Gran Colisionador de Hadrones:

-Estamos listos para comenzar. ­­–Dijo con entusiasmo.

Los tres corresponsales corrieron desesperados hasta él mientras sus androides se encendían automáticamente. Ningún discurso motivacional pudo detenerlos. El infierno son los otros… y hay que comer.

 

 Para el 2025 muchas cosas ya habrán sucedido. Se creía que la nueva Guerra Fría tenía mucho que ver con las estrategias por el control de recursos energéticos del planeta, pero sólo fue el inicio. Entre los años 2015 y  2020 se libró la verdadera Guerra Fría, pero a través de la Deep Web. Cuando las grandes potencias mundiales como E. U.,  Rusia o China  se debatían en el ciberespacio mediante hackers  para el control y dominio de información que pudieran beneficiar a su país, o bien, estar un paso delante de los otros.

Fue por ello que comenzó una era en el desarrollo de nuevas tecnologías como no se había visto jamás, nombrada por algunos como el “Espacio Entero” o la revolución de la “Doble E”. El hombre comenzó a introducirse más a un mundo automatizado capaz de depender de la nueva oleada de inventos que cautivaron al mundo.

Con tanta tecnología, el hombre se conectó globalmente, y las redes sociales tipo Facebook o Twitter lejos de desaparecer comenzaron a aumentar. Los periódicos tradicionales, por el contrario, fueron despareciendo poco a poco, incluyendo aquellos que migraron al internet. Sólo prevalecieron tres grandes cadenas periodísticas como base de información a nivel mundial que se movían sólo por el ciberespacio. Lo que antes era New York Times, se volivó New Times World, mientras que El País transmutó a El Globo, y lo que en momentos conocimos como El Reforma, se transformó en El Tiempo. Algunos críticos les nombraron “Los tres titanes del último Tártaro.”
Medios tipo radio o televisión dejaron de existir. Todo se transmitía por la súper carretera de información.

http://www.journalism2025.com/scenario/02

https://www.youtube.com/watch?v=e6v3giWfbQY

https://www.youtube.com/watch?v=blG3zK0hxYM

https://www.youtube.com/watch?v=tYHr4utNTUw

 

II.- Apollyon – Contra la censura, nueva tecnología

 

Y así, los tres fueron llevados por aquél hombre hasta un elevador. Los robots también les acompañaron e inmediatamente descendieron hasta por cinco minutos y la puerta se abrió. Allí se encontraron con una sala mucho más grande, repleta de cables y una pantalla de cristal enorme que servía como barrera a otro compartimiento en donde se encontraba la abertura del Gran Colisionador de Hadrones. Tres enormes túneles de maquinaria pesada, fabricados y listos para su funcionamiento.  

-Caballeros, mi nombre es Ron Hubbard, bienvenidos sean a la antesala del milagro. Esto es lo más cercano a lo que podemos llegar. ­­– Comentó uno de los científicos, el más grande y canoso de todos los que se encontraban ahí.

Entonces no pasó mucho para que los corresponsales se colocaran frente a sus robots, listos y entusiastas, recibieron a su público. Uno al lado del otro repetían las primeras palabras para transmitir en vivo.

-Estamos a escasos minutos de convertirnos en los testigos oculares del evento más grande de la historia desde que el hombre pisó la luna… ­­­– Repetía Mauricio Escalante para España.

-Desde que tuvimos la dicha de ver funcionar al Gran Colisionador hace aproximadamente una década, el desarrollo de la ingeniería permitirá que el nuevo Colisionador responda a las preguntas: ¿hay otro universo al lado del nuestro? ¿Podemos echar un vistazo?... ­­– Anunció Adán para México

-Soy Kevin Moore y con ustedes, nos encontramos frente a frente a lo que el mundo llama el nuevo Gran Colisionador. ¿Será posible que este acontecimiento, nunca antes visto en vivo ponga al Continente Europeo en primer lugar ante los avances más sorprendentes de los últimos 10 años?

Algunos científicos que se encontraban cerca y atendiendo sus computadoras, tras escucharle,  comenzaron a reír disimuladamente.

Y entonces, el momento llegó. Las máquinas empezaron a sonar y en los controles subieron la energía, en poco tiempo uno de los tres conductos del Colisionador comenzó brillar, emergiendo una pequeña esfera de luz.

Los androides se movían de un lado a otro intentando encontrar el mejor ángulo. Mientras, los corresponsales miraban atentamente y boquiabiertos. Aún aunque quisieran decir algo frente a todos los televidentes, nadie formulaba oración alguna dentro de su cabeza.

La pequeña luz flotante se expandió hasta cubrir uno de los túneles, luego apareció otra y otra. Las tres maquinarias estaban completamente encendidas.

-¡Esto es impresionante, una experiencia que jamás será borrada de nuestras memorias! ­­– Exclamó Adán mientras se cubría los ojos con el antebrazo, pero aún todo era reconocible.

-¿Y qué opina El Globo de todo esto? ­­­­­–Cuestionó Kevin Moore de forma altanera, regresándolo a ver.

-Frente a la más grande proeza que haya podido crear el ser humano. Aún no encuentro palabras para esto, pero la Historia cambiaré a partir de ahora…

Las luces comienzan a ser cada vez más brillantes, y extraños sonidos ensordecen a todos en la sala.

-¿Pero qué es ese ruido? ¡¿Qué pasa?! ­­– Gritó Kevin tapándose los oídos.

-¡Esto no está bien! ¡Apáguelo, apáguelo! ­­–Pidió Hubbard entre desquiciantes exclamaciones, pero los científicos que se encontraban en una de las cabinas de la parte superior no sabían qué hacer.

-¡No es posible, algo maneja a los protones a su antojo! ­­¡No podemos hacer nada! – Gritó uno de ellos.

Pronto, los controles comenzaron a electrificarse y los focos rojos sonaron. De la intensa luz que los tres túneles producían, un destello alargado de color rojo se hizo notar, cada vez más largo de lo que parecía.

-¿Qué diablos es eso? ­­– Susurró Kevin Moore sin apartar la mirada.

-¡Materia de Quarks! ¡Es materia extraña intentado materializarse en nuestro ambiente! ­­– Respondió Hubbard antes de salir corriendo del miedo.

Sin embargo, aquel destello rojizo se volvió materia sólida, y de ella, múltiples destellos más comenzaron a surgir hasta formar una inmensa bola de carne con múltiples tentáculos similares a los de un pulpo que no dejaban de moverse. Hasta que uno de ellos, a una velocidad impresionante, destruyó el inmenso cristal que servía como barrera de protección. Y así, alcanzó a Run Hobbard para tomarlo de la cintura y elevarlo por los aires.

-¡Ayuda, por favor, ayuda!

El androide que pertenecía a El Globo intentó acercarse hasta la entidad desconocida, pero fue rebotado cuando uno de estos tentáculos lo golpeó hasta chocar en una pared.

Y mientras los gritos sonaban por doquier, algunos de estos tentáculos se introdujeron en sus brazos y abdomen hasta invadir el cuello y la cabeza. De inmediato, el cuerpo de este científico comenzó a convulsionar hasta vomitar un líquido espeso de color blanco, y sus ojos se derritieron.

Y de su boca se escucharon unas palabras en un idioma desconocido.

­-Eso… es… no puedo creerlo. Eso es hebreo. –Dijo Adán, mientras retrocedía con lentitud.

Pero el cuerpo de Hubbard cambió su idioma en instantes, sólo para mencionar las siguientes palabras:

-¡El quinto Ángel me dio la llave! ¡Toda trompeta ha sido sonada! ¡No más de esta hambre, no más! Consumiré hasta saciarme y me esparciré por el mundo. Ya nadie está a salvo pues soy Apollyon.

Y así como así los tentáculos destrozaron el cuerpo Hubbard, bañando a todos en la sala con su sangre y vísceras.

Enardecidos todos, intentaron huir, pero las compuertas de seguridad ya se habían cerrado. Y de aquella luz que el Colisionador seguía produciendo una inmensa niebla tan densa como ninguna se esparció por todo el lugar. Y con ella, abominaciones extrañas se materializaron en la realidad.

Eran como caballos, con patas de cangrejo y colas enormes como de escorpión. Y sus cabezas eran similares a las de las esfinges. Se reían intensamente como las hienas y eso destruía los tímpanos de varios.

 Otras criaturas más parecidas a insectos tipo libélulas con tres cabezas parecidas a las humanas y cabelleras rubias se treparon por los techos, mientras lanzaban una especie de telaraña viscosa que arrastraba a muchos de los científicos hasta ellos. Les rompían el cráneo para devorar sus cerebros.

Y unos inmensos escorpiones que en vez de tenazas poseían bocas dentadas que gritaban sin compasión, arrastraron a muchos de los que estaban ahí hacia la luz brillante. Y los gritos de horror se perdían en un abismo eterno donde nadie podía escuchar. Porque lo que antes se conocía como el Colisionador de Hadrones sirvió como una puerta hacia otra dirección, hacia otro plano.

Una de esas libélulas voladoras se adhirió a Kevin y lo elevó por lo aires. Éste, moviendo el cuerpo para escapar hizo que la criatura lo pasase a otra más. Y ésta última lo arrastró también hacia el abismo.

-¡Ayuda, ayuda maldita sea! ­– Fue lo último que el corresponsal de New Times World alcanzó a gritar antes de perderse. Su androide, porque lo tenía programado, le siguió también.

Mauricio, en cambio, fue alcanzado por otra criatura, más grande que todas las nombradas. Su cuerpo era como la de una oruga gigante con un inmenso ojo en el extremo de su cabeza, poseía unos brazos como los de hombre, sólo que con dos dedos extraños y alargados con los que se podía arrastrar más rápidamente. Lo tomó del cuello y le arrancó la cabeza, postrando su cuerpo viscoso por encima del torso ya que al parecer, la piel de la bestia absorbía su sangre y todo lo que se desparramaba.

Adán, corresponsal de El Tiempo era el único que quedaba, corrió detrás de uno de los escritorios temblando de miedo.

Mientras que su androide, aún flotando por encima, capturaba imagen tras imagen aunque sus sensores emitían una alerta con voz mecánica: ¡Hemos perdido cobertura! ¡No estamos más al aire! ¡Hemos perdido cobertura!

-¡Modelo 10000, regresa! – Le exclamó sin pensar y éste obedeció.

Las criaturas se percataron de esto y comenzaron a acercarse al escritorio.

Adán, estando frente a su androide habló sin titubear

-El Tiempo cortó la transmisión, no hubo fallas técnicas. Repito, no hubo fallas técnicas. Los tres titanes del último Tártaro intentarán persuadirlos para hacerles creer que nada ha pasado. ¡No lo crean! ¡El Colisionador de Hadrones se salió de control! ¡Por favor, presten atención a este aviso! ¡Sólo por esta red social se darán a conocer estos hechos!

Luego de eso, extendió del robot una especie de teclado y escribió una combinación de números que sólo él sabía. Una combinación que le permitiría enviar toda imagen captada a través de Facebook.

Y luego de lograrlo, Adán González fue devorado por una hórrida criatura alada, humana e inhumana.

 

El periodismo transmutó hasta convertirse en una especie de “Periodismo robótico”, donde los corresponsales eran acompañados por pequeños androides programados para captar toda información que pudiera pasar desapercibida o bien, ofrecer transmisiones en vivo. Además de llevar consigo antibióticos, agua potable, botiquín médico, entre otras facilidades para una mayor seguridad.

Al haber tan pocos medios de comunicación masivos tipo New York Times, estos terminaron trabajando para las redes sociales que acapararon todo el ciberespacio. Por ello los tres grandes titanes del último Tártaro tuvieron que trabajar para estas plataformas y sobrevivir. Sin embargo, Facebook irrumpió con el poder de la privacidad para dejar todo en evidencia y que no hubiera nada ni nadie fuera del mapa. Cuando estas cadenas sobrevivientes se dieron cuenta de ello, intentaron manejar la información de distinta manera.

Si New Times World censuraba una noticia, porque ésta afectaba su integridad o sus propias cuestiones políticas, usuarios de Facebook inmediatamente lograban desmentirla. Las redes sociales se volvieron el principal sistema por el cual toda información en el mundo dependía.

 

 

En la nueva Guerra Fría, la oleada de inventos tecnológicos fue tal que además del trasplante de Cabeza del Italiano Sergio Canavero, en Europa, más específicamente Francia, se desarrollaron amplias investigaciones en el Colisionador de Hadrones con el fin de encontrar un nuevo mundo. “Si la filosofía generaba más preguntas que respuestas, era necesario recurrir a la ciencia para lograrlo”.

Ron Hubbard.

http://www.journalism2025.com/scenario/02

http://observatorioecommerce.com/redes-sociales-dominan-mundo/

http://www.pcworld.com.mx/Articulos/12111.htm

http://www.nationalgeographic.es/noticias/ciencia/materia-densa-creada-en-colisionador-de-hadrones

 

http://actualidad.rt.com/ciencias/180086-fisicos-hallar-particulas-pentaquarks-colisionador

 

 

 

 

Héctor Jesús Cristino Lucas

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